Tragedia y procastinacións

weonaloka

Antes de escribir cualquier cosa en un blog, supongo debería explicar el como y por que llegué aquí. La verdad no es una muy larga historia, tampoco sé si para ustedes sea algo divertida, pero la verdad nadie que se encuentre muy divertido llega a abrir un blog para escribir algo que claramente nadie querría leer, o al menos no alguien que esté muy entretenido o entretenida (por cierto, soy feminista así que intento no escribir de forma sexista, es decir invisibilizando mi propio género), el punto es que aquí estoy, y esta es la pequeña historia:

Llevo 3 meses viviendo en ciudad de México ya que mi universidad me otorgó una beca de movilidad internacional, la verdad podría escribir sobre lo que he vivido estos 3 meses, pero no es exactamente eso lo que me trajo acá. En Ciudad de México he conocido “un chingo de banda chida”, es decir caleta e gente bacán, la cagó… y bueno, entre tanta gente “wenaonda” a una se le pega el espíritu de la fiesta y solo quiere pasarla bien y disfrutar con esta maravillosa banda, y fue en una de estas intensas y entretenidas pedas que bailando el único ska de un cumpleaños X me torcí el pie provocandome un esguince grado 2 que me ha tenido en cama toda esta semana. Si, en cama en una de las ciudades mas grandes del mundo!!!!!!, no digo que estoy agobiada, pero me he aburrido tanto que me puse al día en mis dos telenovelas chilenas, me he estresado pensando en lo que debo hacer para cada materia (se acerca el fin de semestre a pie de gigante) y me he dedicado a fumar porros como si mis pulmones fuesen los mas fuertes de todos los organos de todas las personas de este mundo, y así con mis telenovelas al día y sin mucho que hacer, o bueno mas bien esquivando ponerme al día en las materias o avanzar en mi tesis, es que terminé abriendo un blog y escribiendo esta historia, en una mezcla de tragedia y procastinación.